Una de las cosas que más me enoja de enseñar es la aparente apatía de parte de mis estudiantes cuando se les confronta con la realidad de Jesucristo, Su Sacrificio y la Iglesia Universal. Cómo no les puede importar? Cómo no puedes darte cuenta de que esa acción de parte de Cristo requiere una acción de nuestra parte?
Hay una decisión fundamental cuando alguien decide ser apático o perezoso en cosas de la fe. Es una pereza deliberada acerca de su alma inmortal y de las acciones que necesitan tomar para mejorar sus vidas.
Ahora, si tu estas haciendo el Desafío a la Santidad, entonces tu definitivamente estas rechazando la pereza de cierta manera. Hoy es el día de tu examen.
Estas de verdad comprometido con el Desafío a la Santidad?
Estas viviendo como si la santidad fuera lo más importante a lo que pudieras aspirar? Como si fuera lo único que deseas?
Has empezado a “caer” o a no esforzarte? No has leído los Evangelios estos últimos días? Tu oración no es como era al principio?
Hoy es el día de enfrentarnos al comienzo de la pereza en nuestro Desafío. Hoy es el día de recomprometernos a completar el Desafío en las próximas 2 semanas y media
Cómo hacemos eso?
Revisa otra ves donde estabas cuando empezaste el Desafío. Por eso es tan importante el escribir lo que esta pasando en tu vida. Qué ha mejorado? Que retos has visto? No al estar viviendo el desafío, sino que ha comenzado a cambiar en tu vida y en la de los tuyos? Los estas tratando diferente? Cómo te están tratando ellos? La gente ha empezado a notar un cambio? Te enojas menos? Tienes mas esperanza?
Estas mejoras y desafíos están apareciendo porque has permitido que Cristo trabaje en tu vida en una manera muy profunda. Tu compromiso a seguir, cada día, es un llamado a tu alma.
Estate alerta! Estate preparado! Hoy es el día en que necesito estar abierto a la voluntad de Dios porque hoy es el día que Dios me va a transformar de la persona que soy a la persona que debo ser! Si soy apático o perezoso del nuevo día y lo que Dios tiene para ofrecerme, me voy a perder de muchas oportunidades para crecer en la fe!
Hay una oración que me gusta decir cuando siento que Dios me esta llamando hacia una situación en la que tengo que servirle de testigo, donde necesito crecer. Es una oración muy sencilla. Hazla tu oración por hoy:
Dios, ponme donde quieras que te sirva. Espíritu Santo, dame las palabras.
Es difícil ser perezoso cuando le pides eso a Dios.
17.6.09
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